12.30.2010


el sufrimiento de los lindos

patagonia fatal

escondo entre mi estepa
de cardos innombrables
semillas que darán varones
como frutos
podridos.

12.22.2010

Los veo por la ventana tatuándose.

La primer noche en la casa de Wanda sueño con una tintorería. Labores hechas por manos muy arrugadas. Ráfagas de vapor.
Me levanto y salgo a desayunar afuera. Los punkys se están tatuando. Esperaba la montaña al menos, un pico nevado: algo.
Una reja cerca el perfecto cuadrado que delimita el terreno en donde está la casa y más allá, pasando el charco de agua: la otra. El ruido que hace la maquinita cuando penetra la piel de un punky es fantástico, pienso: voy a escribir un fanzine sobre esto, se va a llamar Alice in Borderland, pero después me arrepiento.


(el cuento completo: acá)